Izquierda Unida (IU) Huelva impulsará una iniciativa parlamentaria, a través del Grupo Por Andalucía, para denunciar el grave estado de la carretera autonómica A-478, que conecta Zalamea la Real y Calañas, una vía clave para la movilidad y la seguridad de miles de vecinos y vecinas del Andévalo y la Cuenca Minera.
La formación alerta del avanzado deterioro del firme, con socavones de hasta 15 centímetros de profundidad y un mantenimiento insuficiente, lo que supone un peligro real para quienes transitan a diario por esta carretera.
El coordinador provincial de IU Huelva, Marcos Toti, ha advertido de que “la A-478 no solo está mal, está peor que nunca”, señalando que “los socavones crecen día a día, poniendo en riesgo a conductores, profesionales del transporte y servicios de emergencia”. A su juicio, no se trata de un problema puntual, sino de “un abandono prolongado por parte de la Junta de Andalucía” que afecta a la seguridad vial y a la cohesión territorial de la provincia.
«Once meses sin soluciones»
Por su parte, el concejal de Izquierda Unida en La Zarza-Perrunal, Ismael Romero, ha recordado que hace once meses IU denunció públicamente esta situación y que, pese a los anuncios de actuación por parte de la Junta, la carretera se encuentra hoy en peores condiciones.
Romero ha subrayado la importancia estratégica de la A-478 para el Andévalo, al ser la vía utilizada a diario para acceder al Hospital de Riotinto y para los desplazamientos laborales hacia las minas de la comarca. “Su mal estado no es solo una molestia, es un riesgo directo para la vida”, ha afirmado.
Desde IU Huelva advierten además de que el deterioro de la A-478 se suma al de otras carreteras de la provincia, como la A-476 en Nerva, la A-494 en Matalascañas, o las nacionales N-431 y N-435, lo que, a su juicio, evidencia una falta de planificación y de inversión sostenida en infraestructuras viarias.
Marcos Toti ha anunciado que IU llevará esta situación al Parlamento de Andalucía para “exigir actuaciones inmediatas, con recursos suficientes y plazos concretos”, insistiendo en que “las carreteras que conectan nuestros pueblos, nuestros hospitales y nuestro futuro no pueden seguir en este estado”.

