La lluvia y la climatología adversa recibieron a la segunda sesión de semifinales del Concurso del Carnaval Colombino 2026, algo que influyó de manera notable en la asistencia de público a la Bombonera, que presentó aproximadamente media entrada.
La comparsa sevillana “Dumbo” fue la encargada de abrir la sesión, con un tipo circense que reivindica la integración de todas las personas, por distintas que sean.
Interpretaron pasodobles dedicados a la sanidad —centrados en la realidad de los hospitales andaluces— y a la educación de los hijos en el hogar. Una propuesta sólida, marcada por un mensaje profundo en todas sus fases. Los cuplés, más convencionales, no destacaron especialmente. El popurrí, al igual que el resto del repertorio, constituyó una oda a la inclusión y a la igualdad entre los seres humanos.

Regresaron al Gran Teatro las brujas de este carnaval, “Hasta la pócima”, esta vez ya con su director al frente, ausente en la fase preliminar por enfermedad.
Ofrecieron un bonito piropo a Huelva en su primer pasodoble y un emotivo homenaje sorpresa a J. Antonio Blanco, director del grupo y reconocido chirigotero onubense. En las cupletinas destacó la dedicada al cribado, un tema ampliamente tratado en pasodobles pero poco explorado en el cuplé. El popurrí mostró una acertada selección musical, muy actual, e interpretada siempre en el tipo.

Antes del descanso llegó el turno de la comparsa bollullera “La Guillotina”. Presentaron una cuidada puesta en escena, con un tipo elegante y un conjunto de voces muy armónico que, en la presentación, anunciaba la hora de “guillotinar” a los dirigentes que no apoyan el Carnaval en febrero.
Los pasodobles, musicalmente muy bonitos, piropearon a Huelva y criticaron a las juventudes fascistas que desconocen el pasado franquista. Las cupletinas repasaron a sus rivales directos sobre las tablas y también hicieron referencia a Sergio Ramos.
El popurrí fue una auténtica revolución carnavalesca, con feroces críticas a gobernantes corruptos, a los fascistas y a otros males sociales. Una gran actuación de un grupo que estará en la pelea por entrar en la final del sábado.

Reanudó la sesión el coro de Huelva, “Dame veneno”, en una semana intensa, recién llegados del concurso de Mérida.
El primer tango abordó los distintos “venenos” existentes, muy en consonancia con su tipo. El segundo tuvo una clara carga política, “canonizando” irónicamente a muchos de ellos.
En el popurrí desplegaron un repertorio muy completo, tirando de tipo, letras, músicas y ese “duende” tan necesario. Los volveremos a ver el próximo sábado: tienen la final asegurada.

La murga de los hermanos Tobal, pregoneros de este carnaval, fue la encargada de cerrar la noche. Fieles a su estilo, llegaron cargados de sorpresas, entre ellas la de llevar al escenario una mesa de ensayo de Semana Santa, muy onubense.
Los pasodobles, elegantes musicalmente, dedicaron el primero a las sensaciones vividas al ver a un hijo disfrazado, mientras que el segundo fue más crítico con la actualidad política.
De los cuplés destacó el dedicado —en gesto y letra— a Joaquín Pérez, compañero de El Portonazo, muy original.
El popurrí, muy en el tipo, estuvo repleto de referencias a las tradiciones onubenses que viven intensamente, e incluso incorporó alguna cuarteta nueva respecto a su actuación en preliminares. Otra agrupación que estará en la lucha por regresar el sábado.

