Penúltimo día de preliminares del Carnaval Colombino 2026 en una sesión de sábado que, como es habitual, llena el teatro de un ambiente festivo. De nuevo, todas las localidades vendidas, algo que sin duda aporta a los grupos un calor especial durante sus actuaciones.
Once años han pasado desde la última participación en el concurso de la comparsa calañesa “La Hirundina”. Con un tipo de fantasía inspirado en las golondrinas, aluden precisamente a esa larga ausencia en su primer pasodoble y dedican el segundo a Huelva. Los cuplés no dejaron mucho que destacar, más allá de algún remate subido de tono, y cerraron su actuación con un popurrí en el que van dando forma, poco a poco, a un repertorio con más intención que ejecución.

“Los del AVE, una chirigota a destiempo” fue la propuesta surrealista de esta murga onubense de nueva creación, que se presenta como un grupo de romanos encerrados en el sótano del Jamón de San Pedro. Ofrecieron pasodobles de corte clásico chirigotero, dedicados al padre del autor, Emilio Gutiérrez, y al uso interesado de la tragedia ferroviaria, ambos muy aplaudidos. La tanda de cuplés, simpática, giró en torno a la Semana Santa y al jugador del Recre, Caye Quintana. El popurrí, compuesto por cuartetas cortas con golpes finales muy efectivos, mantuvo al público en un interés constante por escuchar la siguiente. Van a estar en la pelea.

La comparsa de Juan Cayuela, incombustible y habitual en el concurso, se presentó como “Los vagos”, representando y desmontando ese tópico aplicado a los andaluces. Ofrecieron pasodobles de gran calidad tanto en ejecución como en letra, con un bonito homenaje a la Ciudad de los Niños y una crítica a Feijóo por sus desafortunadas palabras sobre Andalucía. Destacó especialmente el popurrí, rozando la perfección en la interpretación vocal, como es costumbre en esta agrupación, y narrando el día a día de los sacrificados oficios andaluces. La comparsa ayamontina nunca defrauda.

Y sin movernos de la Puerta de España, llegó la murga “Que no nos falte de ná”, una auténtica carreta rociera en el camino. El “camino” parece estar de moda este año entre las agrupaciones del concurso. Presentaron pasodobles dedicados a los falsos rocieros y una crítica a las infraestructuras ferroviarias de la provincia. El popurrí, con músicas muy populares, dejó la sensación de que podrían haber sacado mucho más partido al tipo sin recurrir de manera tan continua al chiste fácil.

Uno de los platos fuertes de la noche fue la comparsa onubense de Raúl Barneto, “El desierto”, y no defraudó. Con un precioso tipo de tribu del desierto, interpretaron dos grandes pasodobles: uno a Huelva y otro a la tragedia del Alvia. Todo ello acompañado de una música de gran calidad y letras que levantaron al público. La tanda de cuplés, simpática y muy acorde con el tipo, dio paso a un popurrí algo menos brillante que el resto del repertorio, aunque igualmente lleno de calidad. Una comparsa elegante sobre las tablas, con una música excepcional y perfectamente ajustada al personaje.

La noche la cerró la veterana Peña de La Colombina con su murga “Los Homo Onubensis y la homa que nos parió”, representando a los primeros habitantes de Huelva. En su repertorio destacó la tanda de cupletinas, con alguna referencia a sus rivales. Una murga que todavía tiene margen de mejora.
