El Ayuntamiento de Almonte activará este fin de semana un dispositivo especial de seguridad vial y mantenimiento en la aldea de El Rocío, con motivo de la celebración de la Candelaria, una de las citas más destacadas del calendario rociero de invierno, que cada año congrega a miles de visitantes procedentes de distintos puntos del país.
Según ha informado el Consistorio en una nota, las medidas se adoptan ante la previsión de una mayor afluencia, especialmente durante la jornada del domingo, coincidiendo con la presentación de los niños a la Virgen, y con el objetivo de favorecer el desarrollo de los cultos y actos organizados por la Hermandad Matriz de Almonte.
Durante el sábado y el domingo no se permitirá el estacionamiento de vehículos en las zonas aledañas al Santuario, la calle Muñoz y Pabón, el tramo central de la calle Almonte, la zona central de la Plaza de Doñana, la Plaza del Acebuchal y El Real. Tampoco se podrá aparcar en el callejón de servicio de la calle Bellavista, que quedará habilitado como vía de evacuación del Centro de Salud.
Las restricciones estarán vigentes desde el sábado a las 15.00 horas hasta el domingo a las 15.00 horas. La Policía Local de Almonte realizará un seguimiento continuo del tráfico y del desarrollo de los actos, con posibilidad de ajustar las medidas en función de las necesidades.
Estas actuaciones coinciden con los efectos de la borrasca Kristin, que ha dejado lluvias intensas y fuertes vientos en la aldea. El Rocío, asentado sobre terrenos de marisma y con calles de arena y escasa pendiente, presenta una mayor acumulación de agua en episodios de lluvia, lo que puede generar zonas intransitables.
Ante esta situación, el servicio de mantenimiento trabaja durante estos días en labores de acondicionamiento de las calles para minimizar los efectos del temporal y facilitar la movilidad de vecinos y visitantes.
Desde el Ayuntamiento de Almonte se ha subrayado el compromiso con el mantenimiento continuo de la aldea y el especial interés en que, en citas destacadas como la Candelaria, los actos y cultos se desarrollen con las mayores garantías de seguridad y normalidad posibles.
