Dos de cada tres tickets de compra en España son ya digitales. Así lo indica el último Observatorio de Pagos y Recibos Cashless de SumUp, que lo achaca a la popularidad que los métodos de pago sin efectivo (tarjeta bancaria, móvil, smartwatch…) están adquiriendo tanto en las grandes capitales (Madrid y Barcelona) como en Zamora y otras localidades del interior.
Con todo y con eso, aunque los pagos electrónicos han aumentado un 41 % este último año, los tickets impresos continúan siendo la única opción disponible en las estaciones de servicio, las tiendas de informática, las panaderías y las tiendas de ropa. Sólo en los bares, el comercio minorista y el sector turístico, los recibos impresos son menos frecuentes que los e-tickets.
En principio, los recibos digitales ofrecen más ventajas que los impresos: no requieren papel (sostenibilidad medioambiental), no ocupan espacio (se acabó llevar un montón de tickets en la cartera), no hay riesgo de que se estropeen (ni se decoloran con el tiempo ni se manchan).
No obstante, a pesar de estas virtudes que se les atribuye, su versión impresa sigue siendo la habitual; incluso en los food trucks. A continuación, explicamos por qué.
En caso de apagón, el ticket digital podría no funcionar
Ya nos queda algo lejos el 28 de abril de 2025, pero tal día sucedió en España un apagón que, en muchos casos, impidió pagar con tarjeta en establecimientos comerciales sin generadores eléctricos ni terminales de punto de venta de última generación. Consecuentemente, imprimir un ticket con el importe de la compra fue misión imposible.
Desde entonces, una parte de los consumidores españoles se pregunta si no sería mejor volver a los métodos tradicionales. Pero aunque los tickets impresos continúan siendo la mejor opción para algunos, la tendencia a utilizar cada vez más el cashless apunta a que el envío de recibos electrónicos por e-mail o QR se mantendrá al alza.
En palabras de Valerio Corsetti, jefe de ventas de SumUp en España, «en el top 10 del crecimiento “cashless” aparecen ciudades costeras como A Coruña y Almería, impulsadas por el turismo internacional, pero también localidades del interior como Ávila y Zamora, tradicionalmente más vinculadas al efectivo».
Por supuesto, el día del apagón, hubo excepciones y algunos bancos sí funcionaron con relativa normalidad, pero no todos.
La necesidad de depender menos de la tecnología en estos casos y la creciente preocupación por la actual adicción al móvil —los españoles utilizan sus smartphones (uno de los métodos cashless) más de 4 horas diarias— parecen estar bloqueando la penetración del ticket digital en las empresas de servicios de marketing y publicidad, y en las farmacias y tiendas de deporte para profesionales.
En todos estos casos anteriores, más del 60 % de los tickets se imprimen.
TPV que no están preparados para el mundo offline
Otro de los factores que contribuye a fomentar la costumbre de pedir el ticket impreso es la falta de datáfonos potentes con batería suficiente como para operar durante la jornada a pleno rendimiento.
Por otra parte, sobre todo a partir de 2027 (cuando VERI*FACTU entre definitivamente en vigor), los autónomos y las empresas deberán enviar sus facturas y los informes pertinentes para la declaración de la renta en formato electrónico. De lo contrario, se arriesgarán a tener que abonar multas de 50.000 euros.
Esta una razón más por la que muchos establecimientos, en su proceso de digitalización, han adquirido terminales de punto de venta. Estos dispositivos se ajustan mejor al aumento de los pagos sin efectivo que, según el último Observatorio de Pagos y Recibos Cashless de SumUp, es especialmente notable en las farmacias, las clínicas dentales y las librerías.
Como posible solución, están los TPV como SumUp Terminal, que cumple con el Reglamento que regula VERI*FACTU y dispone de una batería que dura todo el día. Además, es un dispositivo que, aunque digitaliza el proceso de pago, incluye un rollo de impresión para esos negocios que todavía utilizan un modelo híbrido que combina, como en las tiendas de mascotas, el e-ticket con un 51 % de recibos impresos.
