El nombre de una calle y una barriada de Almonte ha creado discrepancias importantes entre el Grupo Municipal Socialista y el equipo de gobierno, encabezado por Francisco Bella. La polémica surge porque el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento almonteño llevará al Pleno del próximo lunes una propuesta para la creación de una comisión que analice el callejero municipal en relación con la Ley de Memoria Democrática. Entre las medidas planteadas figura la retirada del nombre de la calle Manuel Siurot, así como la revisión de la denominación de la barriada Pío XII.
Desde el Ayuntamiento de Almonte se subraya que el callejero municipal ha sido mantenido conforme a la legalidad vigente, tras los correspondientes filtros administrativos, y que no existe constancia de incumplimiento de la Ley de Memoria Democrática en las denominaciones actuales. En este sentido, se considera que la iniciativa planteada responde a un planteamiento de carácter político que cuestiona reconocimientos ya consolidados en la historia y en la memoria colectiva del municipio.
En relación con la calle Manuel Siurot, desde el equipo de gobierno se defiende que se trata de una figura profundamente vinculada a la historia de Almonte y de El Rocío, reconocida por su labor educativa y social, y por su dedicación a la formación de los sectores más desfavorecidos en una época en la que la educación era un recurso limitado. Se señala, además, que su presencia en el callejero responde a una trayectoria ampliamente valorada y reconocida, ajena a planteamientos ideológicos.
En este contexto, la Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío de Almonte ha presentado un escrito dirigido al Ayuntamiento manifestando su rechazo a la retirada del nombre de la calle Manuel Siurot. En el documento expresa su postura “sin entrar en consideraciones de orden político e ideológico” y destacan la figura de Siurot como pedagogo de referencia, su reconocimiento nacional e internacional y su aportación decisiva a la historia contemporánea de la devoción rociera y de Almonte, tanto desde el ámbito educativo como cultural y social.
Igualmente se ha pronunciado también sobre la denominación de la barriada Pío XII, defendiendo que se trata de un nombre vinculado al ámbito religioso y pastoral, ajeno a la exaltación de regímenes políticos, y que forma parte de la identidad histórica y social del municipio. En este sentido, subraya que su mantenimiento responde a criterios de tradición y significado comunitario, no a posicionamientos ideológicos.
Desde el Ayuntamiento de Almonte se mantiene que el callejero municipal cumple con la normativa vigente y que la propuesta será abordada en el Pleno municipal del próximo lunes conforme a los cauces establecidos.
