La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha señalado que el carril por el que circulaba el tren Iryo que descarriló el pasado domingo en Adamuz ya estaba fracturado antes del paso del convoy.
Así lo recoge la última actualización del informe de investigación, en la que la comisión explica que “se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento”. En relación con las causas de la rotura del carril, la CIAF subraya que no se descarta ninguna hipótesis en esta fase inicial del análisis.
La comisión fundamenta esta conclusión preliminar en que las muescas detectadas en las ruedas del tren y la deformación observada en el carril resultan compatibles con la existencia previa de la fractura.
No obstante, la CIAF insiste en que las hipótesis planteadas en esta actualización tienen carácter provisional y deben ser verificadas mediante pruebas adicionales, que se prevé llevar a cabo en las siguientes fases de la investigación.
