La Parroquia de San Sebastián de Huelva acogió este martes la Santa Misa en honor al patrón de la ciudad, presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez, en una celebración marcada por el luto y la oración y dedicada de forma especial a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz.
Según ha informado el Obispado de Huelva en una nota de prensa, el templo se llenó de fieles y representantes institucionales que quisieron acompañar a la comunidad cristiana en una Eucaristía vivida desde el dolor compartido y la esperanza evangélica.
Entre los asistentes se encontraban la consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, Loles López; la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, junto a miembros de la Corporación Municipal; el presidente de la Diputación Provincial, David Toscano, acompañado de varios diputados; el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, así como distintos delegados territoriales; la subdelegada del Gobierno de España, María José Rico, además de representantes de las hermandades parroquiales y del Consejo de Hermandades.
Desde el inicio de la celebración se hizo explícita la intención de oración por las víctimas del trágico accidente ferroviario, así como por sus familiares y seres queridos. La suspensión de los actos festivos en honor a San Sebastián fue entendida, tal como se subrayó durante la homilía, “no como una pérdida de devoción, sino como un gesto elocuente de respeto, cercanía y comunión con el sufrimiento de tantas familias”.
Una homilía centrada en el consuelo y la esperanza
En su homilía, Santiago Gómez reconoció “el dolor que embarga a la ciudad” y afirmó que la Iglesia “no ofrece respuestas fáciles ante el misterio del sufrimiento, sino cercanía, consuelo y oración”. “No estamos aquí para entender lo incomprensible, sino para llorar con los que lloran y poner este dolor inmenso en manos de Dios”, señaló el obispo, recordando que Jesucristo lloró ante la muerte de su amigo Lázaro.
El prelado destacó que la fe cristiana no niega el dolor, pero proclama una esperanza humilde y firme, basada en la certeza de que la muerte no tiene la última palabra. “Desde la resurrección de Cristo, los cristianos confían en una vida nueva, plena y definitiva, donde Dios acoge a cada persona por su nombre y enjuga toda lágrima”, afirmó.
Dirigiéndose especialmente a quienes sienten su fe sacudida por esta tragedia, el obispo recordó que “Dios permanece incluso en el silencio y acompaña a su pueblo en el duelo”, subrayando que la figura de San Sebastián adquiere en este contexto “un significado renovado” como testigo de fidelidad en medio del sufrimiento.
Por ello, invitó a la comunidad a vivir esta jornada como “una forma auténtica de honrar al patrón de Huelva”, desde la compasión, la cercanía y el compromiso con quienes más sufren, pidiendo su intercesión para que la ciudad permanezca unida, sostenga a las familias golpeadas por la tragedia y transforme el luto en solidaridad y responsabilidad compartida.
La celebración concluyó con una intensa oración por el eterno descanso de las personas fallecidas y con una llamada a caminar como comunidad cristiana esperanzada, recordando que la vida terrena no es el final, sino camino hacia la plenitud del amor de Dios.
Desde el Ayuntamiento de Huelva se ha subrayado que los onubenses mostraron su cariño y respeto en este emotivo acto, acompañando a los familiares y amigos de quienes han perdido la vida en este trágico accidente.
