La alcaldesa de Pilar Miranda, acompañada por la concejal de Recursos Humanos, Régimen Interior y Modernización Digital, Elena Pacheco, ha asistido este martes a la rotulación de la calle que, desde hoy, lleva el nombre del arquitecto onubense Francisco de la Corte, en cumplimiento del acuerdo aprobado por el Pleno de Honores y Distinciones de 2015.
El acto, de carácter entrañable y emotivo, ha contado con la presencia de varios miembros de la corporación municipal, así como de familiares y amigos del homenajeado. Con esta denominación, el Ayuntamiento de Huelva hace efectivo un reconocimiento que, según subrayó la alcaldesa, “recoge el sentir y el deseo de toda la ciudadanía”.
Durante su intervención, Pilar Miranda destacó que “pocos gestos hay tan bonitos como ver reflejado tu nombre en una calle de tu ciudad”, poniendo en valor el legado arquitectónico de Francisco de la Corte, autor de obras que perviven en Huelva, entre ellas el pabellón del Colegio SAFA Funcadia, construido en la década de los sesenta y distinguido con la placa Docomomo, reconocimiento a la arquitectura moderna de especial interés.
La alcaldesa explicó además que la ubicación de la nueva calle no es casual. Se sitúa en El Ensanche, un ámbito clave del desarrollo urbano actual, “donde se está construyendo la Huelva del futuro y donde, sin duda, él habría disfrutado formando parte de su diseño”, señaló.
Miranda recordó igualmente la dimensión humana y social del homenajeado, más allá de su faceta profesional. Francisco de la Corte fue presidente del Recreativo de Huelva durante el primer ascenso a Primera División del Decano y también presidente de Unicef, además de protagonizar una intensa labor solidaria a lo largo de su vida. “Fue una persona profundamente comprometida con Huelva y con quienes más lo necesitaban”, afirmó.
Tras el descubrimiento de la placa, María de la Corte, hija mayor del arquitecto y portavoz de la familia, agradeció al Ayuntamiento este reconocimiento y destacó que la obra de su padre fue amplia y extensa, tanto en la capital como en la provincia. No obstante, subrayó que su principal legado fue su labor social y humanitaria, muchas veces realizada de forma discreta y conocida “por terceras personas”.
La familia recordó también su colaboración en la construcción y restauración de iglesias y colegios, su participación en proyectos de desarrollo en otros países y su implicación con entidades como Proyecto Hombre, el Banco de Alimentos o Unicef, destacando el papel fundamental de su esposa como apoyo constante.
Con este acto, Huelva suma un nuevo nombre a su callejero, reforzando la memoria colectiva de la ciudad y rindiendo homenaje a una figura que dejó una huella duradera en el urbanismo, la vida social y el compromiso cívico onubense.

